miércoles, 9 de mayo de 2012

YO CREO (la Fe y la Obediencia)

YO CREO (la Fe y la Obediencia) J. Reina Quiero empezar esta temática con un ejemplo: Si tiene cualquier manual de instrucciones o guía para algún aparato, sácalo. ¿Qué es? ¿De qué sirve? ¿Cómo se usa? ¿Qué secciones o partes contiene? Ahora reflexionando en esas preguntas vamos a seguir y regresaremos a ese ejemplo más tarde. Para hablar un poco sobre la fe vamos a ver unos ejemplos de fe: Abraham: Hebreos 11:8,17 8Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber a dónde iba.(RV1960) 17Por la fe Abraham, cuando fue probado, ofreció a Isaac; y el que había recibido las promesas ofrecía su unigénito, (RV1960) (Pueden leer toda la historia de Abraham a partir del capítulo 12 de génesis.) Abraham fue un hombre de fe y es uno de los padres de la fe. El salió a una tierra desconocido por fe, confiando en Dios. Abraham también ofreció su hijo, Isaac, como un sacrificio ante Dios creyendo que Dios le podía levantar. Isaac era el hijo prometido, Abraham sabía que Dios le había prometido descendientes por medio de Isaac. Abraham creyó la promesa de Dios, confió que El iba a cumplir con su palabra y si fuera necesario Dios levantara a Isaac de la muerte. Entonces Abraham confió y obedeció. Abraham actuó motivado por su fe en Dios. Otro ejemplo de fe, y uno de mis favoritos, es la de una mujer que llevaba doce años de sangrar: Marcos 5:24-29 24Fue, pues, con él; y le seguía una gran multitud, y le apretaban. 25Pero una mujer que desde hacía doce años padecía de flujo de sangre, 26y había sufrido mucho de muchos médicos, y gastado todo lo que tenía, y nada había aprovechado, antes le iba peor, 27cuando oyó hablar de Jesús, vino por detrás entre la multitud, y tocó su manto. 28Porque decía: Si tocare tan solamente su manto, seré salva. 29Y en seguida la fuente de su sangre se secó; y sintió en el cuerpo que estaba sana de aquel azote. Imagínese esta señora…llevaba 12 AÑOS (¡!) enferma. Creo que después de doce años de buscar ser sana e intentar de todas formas conseguirlo y en vez de mejorar solo empeorar, uno perdería la esperanza. Tendría serias batallas con la desesperanza, la depresión, etc. Pero esta mujer cuando oyó de Jesús, salió y peleo en la gran multitud hasta llegar a Cristo y toco su ropa. Ella no dejo que su pasado llena de esfuerzos y fracasos le detuviera, creo y actuó. Lo que es tan impresionante es que ella no pensó “si El grita sobre mi” o “si El me cubre con unos aceites y proclama una oración santa, voy a ser sana.”, no, lo que ella pensó fue “si solo toco Su manto, seré salva.” Y por su fe ella actuó y peleo hasta llegar a Jesús y tocar su manto. Por esa fe que actuó, ella recibió su sanidad. Un ejemplo más es la de Ananías. Quizás sea un ejemplo de las que muchos no han oído pero es tan importante. Lo encontramos en Hechos 9:10-19 10Había entonces en Damasco un discípulo llamado Ananías, a quien el Señor dijo en visión: Ananías. Y él respondió: Heme aquí, Señor. 11Y el Señor le dijo: Levántate, y ve a la calle que se llama Derecha, y busca en casa de Judas a uno llamado Saulo, de Tarso; porque he aquí, él ora, 12y ha visto en visión a un varón llamado Ananías, que entra y le pone las manos encima para que recobre la vista. 13Entonces Ananías respondió: Señor, he oído de muchos acerca de este hombre, cuántos males ha hecho a tus santos en Jerusalén; 14y aun aquí tiene autoridad de los principales sacerdotes para prender a todos los que invocan tu nombre. 15El Señor le dijo: Ve, porque instrumento escogido me es éste, para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel; 16porque yo le mostraré cuánto le es necesario padecer por mi nombre. 17Fue entonces Ananías y entró en la casa, y poniendo sobre él las manos, dijo: Hermano Saulo, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino por donde venías, me ha enviado para que recibas la vista y seas lleno del Espíritu Santo. 18Y al momento le cayeron de los ojos como escamas, y recibió al instante la vista; y levantándose, fue bautizado. 19Y habiendo tomado alimento, recobró fuerzas. Y estuvo Saulo por algunos días con los discípulos que estaban en Damasco. Dios le pidió a Ananías que orara por Saulo (luego pablo) que perseguía a la iglesia para matarlo. Ananías aun le dijo a Dios que conocía quien era Saulo (Como que Dios no se daba cuenta). Dios igual le mando y Ananías fue. Yo me imagino que era algo bien difícil hacer, pensando que Saulo mataba a los cristianos y que Ananías era uno de ellos. Pero Ananías fue en contra de su pensar y la lógica, tenía fe en Dios y en su perfecto plan. Confiaba que Dios sabía lo mejor. ¡La fe actúa! La fe promueve la acción. La fe produce la obediencia. Santiago 2:14-17 14Hermanos míos, ¿de qué aprovechará si alguno dice que tiene fe, y no tiene obras? ¿Podrá la fe salvarle? 15Y si un hermano o una hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día, 16y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero no les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha? 17Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma. La fe Sin obras no es fe, está muerta. Porque la fe produce acción. Cuando en verdad creamos algo actuamos en base de eso. Igual como estos tres ejemplos creyeron y actuaron. Si yo creo que va llover, voy a llevar un paraguas. La fe produce obediencia como vimos en cada uno de estos ejemplos anteriores. Cada vez que nosotros obedecemos estamos diciendo “Dios, yo creo en ti.”, “yo creo que moriste por mí.”, “yo creo que un día me juzgaras.”, “yo creo que tu sabes mejor, tu eres Dios.” Demostramos que en verdad creemos por medio de la acción. Palabras son nada si no tienen acción que le sigue. La fe produce acción. Regresando al ejemplo del manual de instrucción: Dios tiene todo un manual para nosotros (La Biblia), que nos instruye como vivir, que hacer, cuales son las advertencias, etc., Igual que un manual de instrucciones. Hay veces en que el hasta nos hace un video, nos habla de una manera muy específica sobre nuestro caso en particular (revelación personal). Dios nos ha dado toda la instrucción necesaria, y si le buscamos nos indicara’ lo que El quiere y su voluntad para nosotros en especifico. Yo amo el pastel de chocolate. Imagine que estoy fuera de la casa haciendo unos pedidos y mi papa me llama y me dice, te tengo un gran pedazo de pastel de chocolate en la casa. Sabiendo que hay algo bueno en la casa esperándome, yo me apuraría a llegar a la casa, viendo cómo puedo terminar más rápido, dejando cosas para otro día si fuera posible. Estaría en espera para llegar a la casa y comer el pastel. Aun no perdería tiempo en el camino comprando otra cosa porque ya sé lo que me espera en la casa… Así es nuestra vida con Dios. Dios nos tiene tantas promesas, nos ha dejado todo un manual de cómo vivir, como llegar a su casa y las promesas que nos tiene. Pero muchas veces nos perdemos en el camino. O no queremos dejar algo que estamos haciendo. O compramos otra cosa en el camino y así nos desviamos. Aun algunos no creen que Dios les tiene algo en la casa, entonces simplemente no van. Si en verdad creemos en El, en lo que hizo por nosotros y en lo que su palabra dice que hará, demostrémosle. Lo fe sin obras está muerta. La fe produce acción. Cuando le obedecemos le estamos diciendo: “¡YO CREO!”. Pero cuando no le obedecemos le estamos diciendo: “Es mentira, no creo. Si lo digo, pero es mentira. En verdad no creo en ti y lo que tu harás.” Les dejo esta ultima desafío en las palabras de pablo: 2 Cor. 13:5 5Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos. ¿O no os conocéis a vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros, a menos que estéis reprobados? (RV) Evalúan sus corazones. ¿Hay algo en que no han obedecido? ¿Le han dicho al Señor, por medio de sus acciones, que en verdad no crean en El?

La mutación del Amor

La mutación del Amor La mutación del Amor J. Reina El amor es uno de las ideas más abusadas. Es algo tan importante y necesario, pero el mundo lo ha torcido y mutado tanto que no se reconozca. El mundo representa el amor como algo emocional; algo que sentimos, que nos llena de gozo y alegría, que nos sobreabunda. Lo representa como algo sexual, de atracción y deseo, romance. Lo presenta como la aceptación ciega, donde nos tienen que aceptar como somos. Lo presenta como la amistad perfecta o la familia sin problemas, etc. Tenemos frases como “prueba del amor”, “locamente enamorado”, “ya no siento el amor”, “no me hace sentir”, “no me satisface”. El enfoque del amor que el mundo nos presenta somos nosotros, nuestros deseos y nuestras necesidades, nuestras emociones. He oído dicho que las mejores mentiras son las que lleva un poco de verdad. Pienso que eso es muy cierto; las personas aceptan una idea o pensamiento porque ven que una parte es cierta y no se dan cuenta que en verdad es una mentira pintada de “verdad”. Eso es lo que muchas veces suceda con nuestra perspectiva del amor. Las visiones o definiciones del amor que el mundo nos da (anteriormente mencionados), tienen aspectos ciertos que han sido torcidos y manipulados hasta ser algo muy incorrecto, pero como nos gusta y parece bueno lo aceptamos. El amor puede ser muy emocional en momentos, puede incluir romance y hay tiempos en que hay que amar al otro a pesar de su carácter (hay que aceptarlo). Pero el amor no se define por estas cosas. El amor no siempre va manifestar estas cosas. Hay momentos correctos en que las emociones y el romance son adecuados y hay momentos en que no van a ser. Por ejemplo: El sexo tiene su momento y lugar correcto dentro del matrimonio, antes de tomar ese paso de compromiso y responsabilidad no es correcto participar en las relaciones sexuales, no le agrada a Dios. Entonces aunque estas cosas son parte del amor, el amor no es ninguna de estas cosas, no es una emoción, relación, satisfacción ni romance. 1 Juan 4:8 8El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor. El amor es muy muy importante. Es un fruto del conocimiento que tengamos de Dios. Si conocemos a Dios, conocemos el amor, porque Dios es amor. Dios es el molde del amor, el estándar y la forma. Cuando Jesús hablaba del amor, El nos instruyó a amar, a permanecer en el amor de Dios como El lo había hecho (Jn 15:9,12). Nos dijo que si amáramos los unos a los otros seriamos conocidos como sus seguidores (Jn 13:35). Nos dijo que guardando sus mandamientos podíamos permanecer en su amor. ¡El amor es tan importante! Dios lo ha hecho como el testimonio que le conocemos y la prueba para saber que somos sus discípulos. Por su amor mando a su hijo a morir por todos los pecadores, nosotros (Juan 3:16). Veamos algunos versículos sobre el amor. Mateo 5:44 Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; Mateo 7:12 12Así que, todas las cosas que queráis que los hombres hagan con vosotros, así también haced vosotros con ellos; porque esto es la ley y los profetas. Mateo 22:37-40 37Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. 38Este es el primero y grande mandamiento. 39Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. 40De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas. Dios nos instruye a amar a nuestro enemigo a hacerlos bien. Cuando nos hieren, cuando nos abusan, cuando nos roban, tenemos que perdonar y hacerlos el bien, bendecid, ayudar, etc. Nos manda a hacer a otros lo que nosotros queremos que nos hagan. Mmm interesante, no dice conseguir lo que tú quieres sino hacer por ellos lo que tú quieres que hagan por vos. El amar a Dios y luego al prójimo es toda la ley en dos mandamientos. Pero este es el ejemplo mayor del amor. En Juan 15:13 la biblia nos dice que el amor más grande es la de dar su vida por sus amigos. Eso es lo que Cristo hizo por nosotros. El tomo la decisión de morirse por nosotros, escogió morir para que viviéramos. Rom. 5:8 Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Lo que Cristo hizo por nosotros ejemplifica el amor. Jesús nos bendijo aun cuando éramos pecadores. Toda esa gente maldiciéndolo en la cruz, El los bendijo, aun cuando le costó la vida. El amo a los que se llamaron sus enemigos, dio todo lo que El podía por el bien de ellos, sabiendo que aun así mucho le iban a odiar y herir. El amor se ve en el sacrificio que El dio. El amor se ve en su ejemplo. El tomo la decisión de morir por nosotros. Estoy seguro que El no se sentía bien. Ni puedo imaginar el dolor físico y creo que el dolor emocional fue aun peor. El fue quebrantado y abandonado; destrozado y abusado, todo para nosotros. El no recibió lo que el necesitaba, El dio lo que nosotros necesitábamos. Jesús sangró el amor. El amor es paciente o sufrido (espera el cambio, el momento correcto, le cuesta trabajo y dolor). El amor es benigno (hace lo bueno, obedece, da libremente). El amor no envidia (porque quiere el mejor para el otro y no para sí) y no jacta de sí mismo ni se vuelve orgulloso (porque sabe que no es por él que se hace). El amor no hace lo que no debe (porque piensa en el otro y en lo correcto, lo que Dios espera de él), no se enoja ni se irrita (porque es paciente, perdona); no busca lo que él quiere y no se siente feliz cuando algo injusto sucede (porque quiere lo correcto), busca la verdad (también habla la verdad porque ama a Dios y confía en El). El amor está dispuesto siempre a sufrir, a soportar, a esperar y a creer. El amor siempre sigue. (Interpretación de 1 cor 13) La mentira que hemos comprado y llamado “amor” es idolatría de nosotros mismos, es maldad y pecado, egoísmo, con una fachada bonita. Por eso no estamos satisfechos, por eso nunca encontramos lo que buscamos. Por eso el mundo está como esta. El amor no es una emoción, el deseo sexual ni nos da todo lo que queremos. Dios es amor y se conoce en todo lo que El es y lo que Él ha hecho por nosotros. El amor se ve por los hechos. Se trata del sacrificio. No se trata de lo que tú quieres o necesitas. Se trata de dar lo que el otro necesita. El amor da aun cuando duele, disciplina aun cuando le hace verse mal, sacrifica, aguanta, perdona, etc. El amor requiere sacrificio, requiere decisiones difíciles, requiere trabajo. Cuando obedecemos a Dios, le mostramos que le hemos conocido y que su amor vive en nosotros. Nuestra obediencia a Dios muestra que hemos recibido su amor. El amor proviene de Dios y solo El lo puede dar. Tenemos que recibir ese amor de Dios para poder entenderlo y darlo. 1 Juan 4:9 9En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él. 10En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados. 11Amados, si Dios nos ha amado así, debemos también nosotros amarnos unos a otros. 12Nadie ha visto jamás a Dios. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor se ha perfeccionado en nosotros. Le animo que reflexione en el amor de Dios y todo lo que Él ha hecho por ti. Hemos fracasado en mucho, pero hay esperanza. El nos puede dar de su amor y nos puede cambiar. Nos puede ayudar a entender el amor. Que Dios nos cambia y nos guía. Ayúdanos Señor a recibir de tu amor y a aprender a amar como tú nos has amado. Te amamos. J. Reina